Mi voz a ti debida (Memorias de la Shoah)

poema de chipi

Para Pilar,
por mi voz a ella debida.

Opus 1: Mi voz a ti debida

Yo te diré lo que tú quieres que yo te diga
y aunque siga siendo mi voz,
tuyas serán ahora las palabras,
un discurso dictado por tu conciencia,
una respuesta a tu versión de los hechos,
esa realidad aceptable que tú quieres oír,
retrato aceptable para tu condición de juez.

Opus 2 : Ordenada verdad repetida

Debo ser la ordenada víctima de tu historia,
la verdad repetida sin ninguna sombra de duda,
una garantía más allá de aquel logos inhumano,
como si el olvido no fuese una opción válida
y la elipsis sea ahora la premonitoria condena,
el instinto de supervivencia mi cabeza de Jano,
enclaustrado entre dos realidades divergentes.

Opus 3: Verdad y literatura

Lo que fue, lo que debe ser, en el mismo renglón,
en esa apariencia tan racional y tan verdadera,
estética subvertida en una literariedad necesaria,
impulso para la voz sofocada del dolor inhumano,
ampliada en la más intensa verdad sin academia,
subjetividad calculada para la particular catarsis,
porque yo no soy aquel otro, solo soy yo mismo.

Opus 4: La voz que cabal despierta

Testigo de una voz que ya no puede callar más,
no hay más héroes, ni más inflamadas arengas,
el hilo frágil de una palabra que despierta ávida,
que busca en el lenguaje un otro lugar posible,
una realidad sin ideología, una utopía realizada,
más allá de la letrada arquitectura de lo correcto.

Opus 5: Olvido sin deseo

Me aferro a recuerdos que tanto deseé olvidar,
mi memoria fiel me acompaña como garantia,
la verdad es una eterna repetición de los hechos,
una voz unánime que ha perdido la consciencia,
un reiterado relato con todos los puntos y comas,
pero que dejó atrás lo que podría estar más allá
el pasado se subvierte en la mejor materia prima.

Opus 6: La razón de la sinrazón

Racionalizada la palabra, mi voz es monótona,
un equilibrio imperfecto entre el decir y lo dicho,
entre la memoria automática y el orden deseado,
una verdad que ya no convence pero complace,
en esa mítica narrativa que nos ordena el mundo,
en la acomodación presentista de los hechos
que suspende el tiempo pero nunca el delito.

Opus 7: Vida y Muerte

Mi muerte es un presente que perdió el pasado,
teresiana condena de donde conclamar otra vida,
vacua existencia entre el cuerpo inerte y el sinfín,
una muerte inconveniente para las vidas ajenas,
paradoja del saber callar lo que debe ser dicho.
En la inhumana presencia de una perenne parca,
mi muerte será el futuro de mis letras anómalas.

Opus 8: Ser de ninguna parte

Ya no tengo patria, mi espacio es un entrelugar,
un tierra movediza entre la muerte y el lenguaje,
una necesidad vital para una fuente que no secó,
en la distancia, una Mnemósine que se despierta
y la palabra se ha de vestir de una gala macabra,
de un artifício edificante para un relato barnizado,
sucesión predeterminada de memorias selectas.

Opus 9: Palabra renacida

Deberíamos enterrar la palabra para redimirla,
devolverla a su principio, al verbo y a la carne,
para que de nuevo habite entre todos nosotros,
sin mácula, sin más hermenéuticas ideologizadas
mirar al silencio sin pensar más en su significado
y reflexionar entre el asombro y la perplejidad,
el olvido es la ausencia autorizada de sentidos.

Opus 10: Sin tempo para el mito

Voy a quedarme absorto en mi propia abstracción
ya no hay más tiempo para esos mitos convictos,
la verdad es la ilusión pasajera que me asombra,
la historia que se reescribe con nuevas palabras,
el retrato poliédrico para el realismo más vivido,
memoria que se divide entre la inercia y la acción,
entre el tiempo perdido y el tiempo que se olvidó.

Opus 11: La vida es sueño

Porque la vida, solamente la vida no nos basta,
interpretarla es la obligada regurgitación literaria,
encanto de sirenas para un pasado inenarrable,
la adecuada receta para el dictado más solemne,
la normalidad no es ahora la respuesta esperada,
mi vida es el sueño del que nunca me despertaré,
mi propia fantasia, la que me mantiene siempre alerta.

Opus 12: Entre testigo y escritor

Yo te diré, sí, lo que quieres que te diga,
pero mi verdad siempre será mi verdad;
más allá de la hermética versión de los hechos,
sin la inocencia infantil, sin lo sórdido de la razón,
serán todas ellas mis palabras,
entre el desorden y la serena paz de lo ya pasado.

JIJCL, 27 de diciembre de 2023.

Comentarios & Opiniones

José Manuel Pérez

Muy interesante, homenaje a Pedro Salinas y tributo de amor. Buena composición. Aplaudo y saludo

Critica: